Vacaciones de verano en Marruecos, ¿por qué no?

Lo sé, me quedan muy pocos días para irme de vacaciones y no puedo traer otra cosa que no me evoque a días de descanso y relax. En mi búsqueda me topé con un reportaje del New York Times sobre Taroudant, una antigua ciudad comercial alejada de la ruta turística marroquí. Muchas veces hay que alejarse de lo típico, de lo aconsejable y perderse en los destinos para encontrar las joyas que esconde cada país lejos de los focos mediáticos, y Taroudant es una de esas joyas escondidas de Marruecos. 

En la visita que hace el NYT por Taroudant nos lleva a sitios que yo disfrutaría como un niño chico si fuera de vacaciones a Marruecos, como puede ser un zoco de frutas y hortalizas. La experiencia de pasear por una ciudad de Marruecos tiene que ser inigualable, esa maraña de calles estrechas sin destino conocido con sorpresas tan agradables como ver un gran palacio árabe, cosa que me recuerda mucho a Sevilla.

Y me recuerda mucho a Sevilla porque el centro de Sevilla tiene mucho de lo que dejaron los árabes en los años que estuvieron aquí. Puedes pasear durante horas por sus calles e incluso perderte y en muchas de sus casas palacios jamás podrías imaginar que en el interior hay varios patios interiores con preciosos jardines y con unas piscinas inmensas rodeadas de palmeras. Gracias a mi trabajo he visitado muchos palacio de ese tipo en Sevilla y me imagino que andar por las calles de Taroudant tiene que ser una sensación parecida a la de aquí. Nunca sabremos lo que esconde cada palacio hasta que entramos, y como podemos ver de las imágenes sacadas del reportaje del NYT, los palacios de Taroudant esconden verdaderas joyas arquitectónicas y decorativas.

No soy de los que se fascinan decorando un rincón sólo con elementos árabes, pero si me gustan inspirarme en los colores y las sensaciones que me aporta los juegos de iluminación que hacen los árabes en sus decoraciones. Mucha luz natural, mucho color intenso en las paredes y en los elementos que la decoran. Una sensación de vida. De como combinar en medio de un desierto marrón una gran gama de colores intensos que desprendan vitalidad. Así que si, me encantará en un futuro no muy lejano organizar mis vacaciones de verano en Marruecos y visitar sus zocos, sus calles y por su puesto, disfrutar de su decoración. ¿Pasar calor en Marruecos? Pues claro que si, como la paso en Sevilla todo el año, pero como vemos en las imágenes, estos árabes saben como calmar la calor y tienen unas preciosas piscinas en sus palacios. ¿Tan tonto seré de irme a un hotel sin piscina? No creo… Disfrutad del poquito que os traigo de Marruecos.

En poco tiempo os tendré que hacer un post en el que cuente nuestro viaje a Marruecos, que con las ganas que me han entrado haciendo este post no me podré resistir mucho tiempo. Un fuerte abrazo y seguimos en el camino de traeros buenos post, espero que lo estemos consiguiendo. 

PD: ¿qué os parece el jardín de cactus? A mi me encantó.

Fuente: New York Times

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